La NASA ha creado una especie de abejas robots que llegarán a la Estación Espacial Internacional para ayudar a la realización de tareas rutinarias y también para participar en distintos experimentos realizados por controladores que las estén manejando desde la Tierra.

Si bien la semana pasada una empresa japonesa anunció que sus robots ya estaban disponibles para visitar la Estación Espacial Internacional para ayudar a los astronautas, ahora la propia NASA ya tiene listo su ejército de abejas robóticas para quedarse ahí arriba.

Las llamadas Astrobee son una especie de robot volador con forma de cubo construido y desarrollado en el centro de Investigación de la NASA en Silicon Valley en California. Dos de estos robots están ya disponibles para dirigirse a la Estación Espacial Internacional a lo largo de este mes.

Este robot cuenta con una gran variedad de cámaras y sensores para manejarse, y va a servir para ayudar a los astronautas ahí arriba en distintas tareas, actividades de muestreo, gestión logística y demás.

Estas abejas robot también cuentan con una pantalla táctil, un altavoz y un micrófono, e incluso con el brazo mecánico pueden manejar una gran variedad de herramientas. No obstante Astrobee hace uso de un sistema de propulsión basado en ventiladores para moverse, y la energía llega a través de una batería integrada. Cuando la energía comienza a agotarse, el robot navegará de manera automática a un muelle cercano de carga.

Astrobee

NASA

 

Además de para ayudar en tareas de investigación, la NASA quiere que este tipo de robots interactúen con los humanos durante periodos prolongados, algo clave para futuras misiones a la Luna y Marte.

Entre las tareas que puede realizar Astrobee figuran una verificación continua de todos los elementos de la estación o la monitorización de condiciones ambientales como la calidad del aire y los niveles de sonido, y todo esto para liberar de mucho tiempo a los astronautas que podrían dedicarse a otras tareas.

Evidentemente estas pequeñas abejas robot no navegan de manera autónoma, dado que son controladas por distintos ingenieros en la Tierra en la mayor parte del tiempo.