Este es el nuevo método para tener sueños lúcidos

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El mundo de los sueños es tremendamente complejo. Se han hecho estudios, rodado películas y todo tipo de obras alrededor de los sueños, pero una de las ”fronteras” era el controlar nuestros propios sueños. Y, ahora, parece que los llamados sueños lúcidos están más cerca que nunca… y al alcance de un simple medicamento.

Antes de nada, hay que ver qué es un sueño lúcido. Se trata de un sueño, como su nombre indica, en el que el sujeto deja de ser un espectador de su propio sueño para convertirse en protagonista. Es decir, se trata de un sueño consciente en el que se controlan los estados del propio sueño y podemos tomar decisiones. Y es que, en los sueños lúcidos, sabemos que estamos soñando.

Esto es algo que se da de vez en cuando, como si de un ”videojuego” o experiencia aumentada se tratara, pero no es lo frecuente que nos gustaría y, muchas veces, cuando se tienen es porque hemos estado predispuestos, de alguna forma, a ello, aunque con métodos que no siempre funcionan. Sin embargo, han descubierto un nuevo método para tener sueños conscientes… gracias a un medicamento.

Este es el motivo por el que soñamos

Investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison y del Lucidity Institute de Hawai llevan un tiempo intentando encontrar la manera de tener sueños lúcidos. Con un nuevo estudio, basado en sus propios trabajos previos, han descubierto un medicamento que aumenta la probabilidad de tener sueños lúcidos.

Se trata de los inhibidores de la acetilcolinesterasa, o AChEls, pueden provocar que se produzcan sueños lúcidos al inhibir la encima acetilcolinesterasa. En palabras más sencillas, si se modula el neurotransmisor encargado de regular el sueño REM, tenemos más probabilidades de experimentar sueños conscientes.

En este sentido, el medicamento Galantamina, usado para tratar ciertos estadios del Alzheimer, es uno de estos inhibidores, y es el que se suministró durante tres noches seguidas a 121 personas que aceptaron formar parte de la investigación. Se realizaron tres pruebas a cada sujeto. En la primera se administró un placebo, en la segunda 4 miligramos y 8 miligramos en la tercera.

Eso sí, los voluntarios no eran personas ”comunes”, sino sujetos que mostraban interés en los sueños lúcidos y conocían técnicas de inducción a este tipo de sueños. Durante el experimento, los sujetos debían dormir 4,5 horas, despertar, practicar técnicas de inducción a los sueños lúcidos, tomar el medicamento y volver a dormir.

Los resultados fueron curiosos ya que, en la primera prueba con el placebo, el 14% de los participantes tuvieron sueños lúcidos, algo que aumentó al 27% con la ingesta de los 4 mg de Galantamina y al 42% con los 8 mg del medicamento. En total, el 57% de los participantes experimentaron un sueño lúcido en, al menos, una de las dos noches con una dosis que no era un placebo, según los investigadores.

Ahora bien, esto no es algo recreativo, como podríamos pensar, sino un método que los médicos tendrían para tratar diferentes miedos y traumas mientras están dormidas. Y, al contrario de lo que suele suceder en este tipo de investigaciones, centros que no han participado en el experimento, como la Universidad de Adelaide en Australia, parece que dan validez a la teoría de que los inhibidores de acetilcolinesterasa ayudan a conseguir sueños conscientes.