La solución “casera” de la NASA para reparar el Telescopio Hubble

Servicio Tecnico provincia de Noticias

La NASA ha pasado un mes algo complicado, su principales telescopios se encontraban estropeados y no sabían porqué. Hoy ya podemos respirar aliviados porque, tanto el telescopio Hubble como el Chandra vuelven a estar operativos. La agencia espacial ha explicado cómo han conseguido solventar los problemas técnicos, con unas técnicas que pueden sonar un poco básicas. 

La culpa de que fallarán ambos telescopios la tienen los giroscopios, un dispositivo que mide la velocidad a la que gira la nave, y que también podemos encontrar en nuestro propio móvil. La rueda en el interior del giroscopio gira a una velocidad constante de 19.200 revoluciones por minuto y está montada en un cilindro sellado, llamado flotador, que se encuentra suspendido en un fluido espeso. Que este flotador se hubiera bloqueado era una de las preocupaciones de la NASA, al ver que el giroscopio daba datos extremadamente altos. 

La electricidad se transporta al motor del telescopio por medio de cables del tamaño de un cabello humano que están inmersos en el flujo. Toda esta mecánica detecta hasta los más pequeños movimientos del eje de la rueda y comunica la información al ordenador que controla el Hubble o el Chandra. Estos giroscopios tiene dos modos, uno alto y uno bajo que fueron los que usaron en la NASA para corregir el funcionamiento de sus telescopios. 

La NASA lo confirma: SpaceX mandará pronto humanos al espacio

El modo alto es un modo aproximado que se usa para medir grandes velocidades de rotación cuando la nave dir por el universo desde un punto a otro; mientras que el modo bajo consiste en un modo de precisión que se utiliza para medir rotaciones más finas cuando la nave necesita permanecer inmóvil durante un tiempo. 

En un primer intento por corregir las tasas del giroscopio del Hubble, la NASA recurrió a un sistema que la mayoría hemos utilizado cuando algún dispositivo, el móvil, el ordenador o el router por ejemplo no funcionaba correctamente, reinicio el giroscopio. Lo apagó por un segundo y volvió a encenderlo antes de que la rueda girara. Sin embargo, los resultados no mejoraron mucho. 

El 18 de octubre, el equipo de operaciones del Hubble tomó la decisión de probar con otro método que acabo siendo el definitivo. Ante la sospecha de que un bloqueo en el flotador del giroscopio fuera el causante de las tasas elevadas, durante las maniobras cambió del modo alto al bajo y así forzar al flotador a desbloquearse. Después de esta acción, el equipo notó una reducción significativa de las tasas altas. 

Tras varios días de trabajo, parece que el giroscopio vuelve funcionar correctamente y lo mismo ha pasado con el Telescopio de rayos X Chandra, según explica la NASA en su web: “Una vez configurado con una serie de parches de software de vuelo previamente probados, el equipo devolverá a Chandra a las operaciones científicas que se espera que comiencen a finales de esta semana”.

Podemos caer en el error de pensar que estos métodos solo los usan aquellos que no tienen conocimientos de informática, pero como vemos es una práctica muy común incluso entre aquellos que controlan dispositivos tan complejos como un telescopio espacial. Aunque evidentemente los ingenieros de la NASA han tenido que realizar cientos de cálculos, siempre hay que empezar a probar por la solución más sencilla. 

Hubble y Chandra estarán dentro de una semana a pleno rendimiento y continuarán teniendo un papel fundamental en la exploración del espacio en busca de nuevos planetas habitables