Los rumores sobre Hololens 2 han vuelto a sonar con fuerza estos días, pero realmente llevamos escuchando rumores y filtraciones sobre las nuevas gafas de realidad aumentada de Microsoft desde hace unos meses. El primer dispositivo nos gustó cuando pudimos ponerle la mano encima, pero hay una serie de retos que Hololens 2 tiene por delante si quieren triunfar.

Y es que, el primer dispositivo, pese a colarse en algunas de las ferias de videojuegos más importantes, pasó sin pena ni gloria por el mercado, tanto que su uso ha estado prácticamente limitado al segmento profesional y la investigación. Con una segunda generación de Hololens, sin embargo, sí podrían apuntar al mercado de consumo.

Parece que el en Mobile World Congress 2019 que se celebrará a finales de febrero, veremos Hololens 2, y a continuación os contamos qué retos tendrán por delante estas gafas de realidad aumentada de Microsoft.

Explicar qué son, y hacerlo mejor que la primera vez

Que sean dispositivos llamados ”realidad virtual mixta” es un error, ya que ya existen unos dispositivos así, los de realidad virtual mixta, que no son más que cascos como Oculus Rift o HTC Vive, pero sin la necesidad de contar con unos sensores externos para captar el movimiento de los mandos, al ir todo integrado en el casco.

Las Hololens son gafas de realidad aumentada, no nos aíslan del exterior y lo que hacen es proyectar imágenes virtuales sobre el fondo ”real”. No se pueden vender como una experiencia inmersiva en el sentido de que, realmente, no te metes dentro de ella como en la realidad virtual, pero los teléfonos móviles, gracias a Google y Apple, están potenciando una realidad aumentada que sería perfecta en un dispositivo como Hololens.

El ejército estadounidense utiliza Hololens en sus misiones

Además, se pueden utilizar en prácticamente cualquier contexto, desde los videojuegos a la educación, pasando por la medicina, la arquitectura, los usos procesionales, etcétera. En definitiva, uno de los retos que tiene por delante Hololens 2 es que el usuario sepa qué son y qué pueden hacer.

Contenido

Cuando salieron, la realidad virtual y lo impresionante que es esa tecnología sepultó a la realidad aumentada. Con Hololens 2, Microsoft debe asegurar que lleva a empresas creadoras de aplicaciones de la mano para nutrir de contenidos al dispositivo.

Como decíamos, la realidad aumentada se ajusta a prácticamente cualquier contenido y es posible hacer videojuegos, como el vídeo que tenéis más arriba, pero también aplicaciones de educación y profesionales. Microsoft debe apostar por un dispositivo que, ahora sí, sea del agrado del usuario, y no tanto enfocado a un espectro profesional, y para ello debe contar con una buena cantidad de contenido de inicio.

Apostar por Snapdragon X1

El primer modelo de Hololens contaba con un procesador Intel, pero viendo el camino tomado por los dispositivos móviles, sobre todo con los SoC Snapdragon, Microsoft debería apostar por un Snapdragon como corazón de Hololens 2. La ventaja es que los últimos chips de la compañía norteamericana consumen menos energía que los de Intel, lo que permite aumentar la autonomía y, además, la potencia de cálculo y gráfica es suficiente como para manejar con soltura la realidad aumentada.

No sabemos si Microsoft apostará por un procesador Snapdragon, pero los rumores que datan de verano del año pasado apuntaban al Snapdragon X1, un procesador de Qualcomm para realizar los cálculos de la inteligencia artificial, así como los necesarios para la realidad aumentada.

El procesador es muy importante en este caso, y en un dispositivo autónomo como Hololens 2, contar con un procesador de bajo consumo que tenga su propia GPU (y bastante potente, ciertamente) puede ser vital para el éxito de Hololens 2. Además, es algo que permitirá bajar el precio del dispositivo.

Precio

¿Por qué hemos dicho ya que los usuarios deben abrazar Hololens 2? La respuesta es que, si bien el primer modelo fue revolucionario en muchos sentidos, Microsoft no consiguió convencer a los usuarios a gastarse más de 3.000 euros en el dispositivo. De hecho, estaba más enfocado a los profesionales que a los consumidores.

Como decíamos, la realidad aumentada ha evolucionado mucho, y ahora sí hay bastante contenido que puede interesar al usuario, y además de enfocar Hololens 2 como un dispositivo, también, para el ocio, Microsoft debe bajar el precio. Bajar el precio es uno de los retos de Hololens 2 para que el usuario pueda comprar unas gafas de este estilo, y es algo que puede realizar gracias al chip Snapdragon y, sobre todo, a que la base tecnológica ya estaba construida desde las primeras Hololens.

Hololens 2 puede tomarse el lujo de ser algo más caras que las gafas de realidad virtual debido a que no necesitan un procesador externo para funcionar, siendo autónomas en ese sentido, pero tampoco deberían contar con un precio excesivamente superior al de unas HTC Vive Pro, por ejemplo.

Estos son los cuatro retos que Hololens 2 tiene por delante si quiere triunfar en el mercado. Microsoft tiene la tecnología y han demostrado que saben construir dispositivos. Hay aplicaciones de sobra y apostar por Snapdragon puede ser una ventaja competitiva. Veremos qué ocurre y si, finalmente, terminan mostrándose en el Mobile World Congress.