Ay, la tecnología. Ese mundillo que avanza a una velocidad increíble. Un mundo de consumismo en el que lo que hoy es lo más, pero dentro de cuatro años… ya es totalmente caduco. Pero aunque esto “es así”, también hay casos que resultan todavía más evidentes y descabellados.

Todos hemos visto tendencias tecnológicas que acabaron siendo obsoletas incluso antes de llegar a despegar del todo o incapaces de mantenerse en el tiempo. Muchas de ellas nos hicieron gastar a lo tonto: ¿para qué? ¿para usarlas durante dos o tres años? ¿para comprobar que esa tecnología todavía no estaba tan depurada?

Vamos a ver algunas de las tendencias tecnológicas que acabaron en nada después de vaciar nuestros bolsillos.

Los televisores 3D

Televisión 3D

Comencemos por uno de los fracasos más estrepitosos de cuántos recordamos. Las teles 3D se presentaban poco menos que como la panacea en el mundo audiovisual cuando en el año 2009 se estrenaba Avatar (sí, ya han pasado diez años de ello). Fue entonces cuando los fabricantes de televisores comenzaron a dar una enorme importancia a este tipo de televisores, sobre todo a raíz del CES 2010. Poco les duró el idilio.

Tim Alessi, directivo en LG, terminó reconociendo en unas declaraciones recogidas en su día por CNET que «la capacidad 3D nunca fue realmente aceptada en la industria para uso doméstico, y ya no es un factor clave de compra cuando se selecciona un nuevo televisor«. Así que en 2016 empresas como Philips dejaron a un lado esta tecnología, siguiéndole en 2017 LG y Sony, entre otras.

La crónica de una muerte anunciada de una tecnología que no llegó a conseguir la calidad ni la aceptación del público esperada.

El Blu–Ray

BLU-RAY

Igualmente nos preguntamos: ¿qué fue de los reproductores de Blu–Ray? Cuando este aparato llegó al mercado en España, apenas llegó a alcanzar el 8% de cuota de mercado de vídeo durante los tres primeros años. Hubo un pico en el que llegó a algo más del 35%, pero poco más. A partir de ahí, únicamente cayó en picado.

¿Por qué? Bueno, digamos que no era un elemento tan revolucionario como lo fue en su día el reproductor de DVD con respecto al de VHS. En este caso se ofrecía más calidad / resolución de imagen y una mayor capacidad de almacenaje. Eso sí, a un precio mucho más alto tanto los reproductores como los discos en Blu – Ray.

La llegada de las plataformas digitales de cine, series y TV, acabó por destruir a una tecnología que jamás llegó a instalarse del todo en nuestros hogares.

Google Glass: ¿fue un adiós… o un hasta luego?

Bueno, bueno, bueno… El adiós (o hasta luego) de las Google Glass es desde luego uno de los más recientes fracasos, sobre todo teniendo en cuenta que detrás encontrábamos una compañía con el peso de Google. Eso sí, este caso se diferencia del resto en que no llegó a hacernos perder dinero porque en ningún momento llegaron a venderse en España.

Tomamos una gran decisión, y otra no tan grande”, aseguró en su día Teller (jefe de Google X , división en la que crearon las Glass), durante su participación en el South by Southwest (SXSW) “La buena fue crear el Programa Explorer, la mala llamar tanto la atención sobre la marcha de este proyecto“.

Vamos, que ellos achacaron el fracaso de las gafas de Google a, quizás, una sobreexposición demasiado temprana. “También fue valiosa para hacer pruebas sociales, y estoy muy agradecido por todos los pioneros valientes que se aventuraron con nosotros”, comentó Teller.

En definitiva, todos vivimos las Google Glass como una posible revolución del mercado, como un salto increíble hacia una tecnología que desde luego era completamente futurista. Pero… al poco tiempo se retiraron de la venta.

Eso sí, dentro de unos meses veremos de nuevo en el mercado las llamadas Google Glass Enterprise Edition, que se espera se anuncien oficialmente en mayo. Veremos qué pasa con estas…

Nokia N Gage, el móvil-consola del 2003 que se adelantó a su tiempo

 Nokia N-Gage

¡Parece mentira cómo pasa de rápido el tiempo! Y es que han pasado 16 años desde que Nokia “se vino arriba” y lanzó al mercado su modelo Nokia N Gage, buscando competir con otras consolas portátiles que triunfaban en la época, como la Game Boy.

Era un teléfono móvil con videojuegos que no había por donde cogerlo: tenías que sostenerlo con la cabeza hacia un lado para hablar, para jugar tenías que quitar la cubierta de atrás y cambiar la batería, los videojuegos no eran para nada dignos competidores de los de otras consolas, la usabilidad era nefasta.

En fin, un boom en su día, sí. Pero que acabó en nada más que en el cabreo de los que compraron este móvil.

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