El segmento de los teléfonos móviles se mueve por tendencias, unas veces marcadas por diseño, otras por evolución tecnológica. El notch ha sido una solución que implementó Apple para conseguir una mayor diagonal de pantalla, y numerosas compañías adoptaron esa misma solución

2018, además del año del notch, fue el año de las múltiples cámaras principales para conseguir el efecto de desenfoque de fondo. Sin embargo, ¿y si con una sola cámara y un sensor TOF 3D se pudiera conseguir ese desenfoque?

Aunque sea una tecnología nueva en los móviles, relativamente nueva, los sensores TOF vienen de lejos. Kinect, por ejemplo, es un dispositivo que en su segunda versión utilizó un potente sensor TOF para calcular la escena en una habitación. Con una serie de haces de luz, Kinect podía crear un modelo tridimensional de lo que estaba a su alcance.

En 2013 era una tecnología increíble, parecía que no iba a llegar a los móviles ya que la solución de la doble cámara y el software nos ha demostrado, en móviles como el Pixel 3 (que deja todo al software) o el iPhone XS (hardware+software), que el TOF no era imprescindible.

Sin embargo, cada vez es un término que se escucha más y más debido a móviles como el Honor View 20 (que acabamos de analizar) Oppo R17 Pro, y realmente tiene una serie de ventajas muy interesantes de cara a los amantes de la fotografía. A continuación, os contamos qué es el TOF y por qué puede ser el arma secreta de muchos móviles.

Qué es TOF, el arma de los móviles de 2019

Como decimos, el término TOF 3D ha pasado de ser un completo desconocido a algo que debemos entender. Las siglas aluden a los términos Time of Flight, una tecnología que, como su nombre indica, mapea una zona para crear modelos tridimensionales.

El funcionamiento del TOF es muy, muy simple. Se trata de un sensor que lanza una serie de rayos de luz… a la velocidad de la luz. El funcionamiento es como el de un sonar, ya que el sensor calcula el tiempo que el haz e luz tarda en llegar a su destino para, así, casi en tiempo real, trazar un mapa 3D de la escena.

De esta forma, el TOF permite al móvil calcular qué objetos están en primer plano y cuáles están en segundo plano para, mediante una serie de cálculos, realizar el popular recorte de objetos y el desenfoque de fondo.

¿Volveremos a una sola cámara gracias al TOF?

Hasta ahora, excepto en algunos móviles recientes de alta gama, como el Mate 20 y Mate 20 Pro, con tres cámaras cada una para una función, entre otros, la cámara secundaria se ha utilizado exclusivamente para calcular ese desenfoque de fondo. Uniendo las imágenes de ambos sensores, y poniendo el software mucho de su parte, los móviles han podido crear el desenfoque de fondo, primero de manera más artesanal e imprecisa y cada vez más eficiente, incluso en la gama media.

Sin embargo, y eso nos dice la teoría, el trabajo de dos cámaras no sería tan efectivo como el de una sola cámara y el TOF. Por lo que, sí, podemos imaginar un futuro en el que una sola cámara y el TOF estuvieran en un elevado número de dispositivos. 

Ahora bien, lo que se ganaría en desenfoque de fondo, de hacerse de manera correcta, se perdería en versatilidad si los móviles empiezan a volver a apostar por una sola cámara y el TOF, ya que perderíamos el telefoto (con un zoom que se haría por software, como en el Honor View 20) y el poder utilizar el segundo sensor para otras labores, como el macro o el gran angular, además de para calcular el desenfoque.

El gran problema del TOF

El TOF es una gran solución para crear un efecto bokeh preciso, pero tiene un gran problema. El primero es obvio: hay que hacerle hueco al sensor, ya que es algo completamente independiente de la cámara.

Sin embargo, hay otro problema añadido. Y es que, el sensor TOF manda mucha, muchísima información que debe procesar, y actualmente, y hasta que haya un procesador dentro del SoC que calcule e interprete los datos del TOF; es tarea de la CPU calcular los datos del TOF y, en milésimas de segundo, ‘’juntar’’ esa información con la de la cámara.

Honor View 20 vs OnePlus 6T

Y es que, en el momento que disparamos, o un segundo después gracias a la inteligencia artificial, los cálculos de la cámara y el TOF deberían haberse ‘’puesto en común’’ para crear la fotografía. O eso o permitir, en todos los casos, ajustar la imagen y el desenfoque de fondo a posteriori.

De la manera que sea, está claro que el procesador debe calcular mucha información en tiempo real para una sola foto, y aunque los procesadores actuales están capacitados para ello, los de gama alta, está claro que debe haber un software que esté igualmente preparado.

¿El TOF solo tiene usos en fotografía?

Ya hemos visto las ventajas del TOF en fotografía móvil, pero… ¿un solo sensor para eso? No. Y es que, Vivo, que ya implementó el TOF en el Vivo Apex que nos dejó sorprendidos en el Mobile World Congress 2019, anunció hace unos meses que su tecnología TOF en un sensor frontal superaría al FaceID de Apple introducido en el iPhone X.

Y es que, el sensor TOF podría realizar 300.000 puntos de luz sobre nuestro rostro a una distancia de tres metros, muy superior, en todos los sentidos, a FaceID. El objetivo sería crear un molde 3D de nuestro rostro para generar una imagen única y, así, desbloquear el teléfono.

Sin embargo, el TOF puede tener otros usos, como mejorar la experiencia de la realidad aumentada o permitir controlar el móvil con gestos ‘’en el aire’’. ¿Será esa la sorpresa ‘’mágica’’ que tiene preparada LG para el MWC 2019?

Está claro que el TOF traerá a los móviles una serie de ventajas, pero ahora falta que se pula el software y que los procesadores, sean capaces de realizar todas las operaciones necesarias en el menor tiempo posible.