Así es tener en el salón la LG C8 OLED, la TV de LG con panel de última generación

Servicio Tecnico provincia de Noticias

Hemos estado probando el modelo de 55 pulgadas LG C8 OLED durante un par de semanas y os dejamos a continuación nuestras impresiones. No es solo un análisis técnico sino también de sensaciones, del día a día con ella, de sus funciones avanzadas y otras menos avanzadas así como también de su software y bugs o problemas, si los hubiera.

Nada más recibirla nos damos cuenta, otra vez, de las dimensiones de la caja, y lo de que deja entrever que será una pantalla de gran diagonal. De hecho, tiene 1,23 m de ancho, y hay que agradecer que este diseño sea de marcos tan reducidos.

Instalación y diseño

Este modelo sigue la línea de diseño de la línea C del año pasado con una base central que se curva hacia adelante. Esta base tiene un ancho máximo de 104 cm y aporta un look más estable al conjunto, eso sí, necesitarás más espacio en la mesa para apoyarla, si no optas por la opción de colgarla de la pared con un soporte VESA.

El motivo de esa curva hacia adelante es, sin duda, redirigir el sonido de los altavoces downfiring que tiene la TV en la parte inferior. Este diseño es estético y hace muy buen trabajo como comentaremos en el apartado del audio.

Marca LG
Modelo C8 OLED
Tipo Televisor
Dimensiones 122,8×75,7x23cm (con peana)
122,8×70,7×46,9cm (sin peana)
Peso 19,1 Kg (con peana)  / 16,3 Kg (sin peana)
Tipo de pantalla OLED 10bits
Tamaño de pantalla 55″
Resolución de pantalla 3.840 x 2.160px
Relación de aspecto 16:9
Procesador de imagen α9
Formatos HDR HDR del mercado, HDR Dolby Vision, HDR Tecnicolor, HDR 10, HLG
Cámara / control por gestos y voz Control de voz con el mando Magic remote
Soporte wifi / DLNA
Integración domótica Google Home y Amazon Echo
Conexiones 4 x HDMI, 1 x Óptica, 1 x LAN, 3 x USB, 1 x Minijack
Wi-Fi ac y Bluetooth
Precio 2.249 euros

La pantalla en sí de esta LG C8 es muy delgada como ya hemos visto en anteriores modelos OLED. En la parte donde está situada la electrónica el grosor casi llega a 5cm, una cifra también muy respetable.

Si nos fijamos en la parte trasera y las entradas de esta LG C8 OLED nos encontramos con 4 puertos HDMI con soporte 4K y HDR. Aunque este último tendremos que activarlo en la configuración puerto por puerto porque por defecto viene desactivado el soporte HDR.

¿Cómo se controla esta TV de LG? Pues aquí vemos como LG rescata el Magic Remote que desapareció la generación anterior pero que aúna las funcionalidades del mando tradicional y el Magic Remote de generaciones anteriores.

Es un modelo grande, ergonómico, con forma más cilíndrica que como un paralelepípedo tradicional. Este mando integra giróscopo y acelerómetro que permite controlar un cursor en pantalla de manera similar a como se utiliza un mando WiiMote. Sin embargo, en este caso no es necesario apuntar a la propia pantalla de la TV.

LG C8 OLED
Aquí se puede ver cómo no es necesario apuntar a la TV

El mando tiene botones estándar con números, teclas de subir y bajar canal, cambiar la fuente y una rueda para desplazarnos por las opciones además de las flechas de dirección. Como algo a destacar, dejamos constancia de los botones acceso directo tanto a Netflix como a Amazon Video.

OLED con gran HDR y algún pero

En resumidas cuentas, esta LG C8 OLED es una gran pantalla, ofrece una gran calidad de imagen y si bien no ofrece un salto diferencial en este último campo frente a los modelos LG C7 y B7 sí que lo hace en términos de procesador de imagen.

La LG C8 tiene un mayor brillo máximo y ofrece imágenes por lo general más detalladas. A esto hay que sumar ventajas inherentes a la tecnología OLED como es la iluminación píxel a píxel que permite controlar con precisión total la iluminación de la escena. Donde tiene que haber un negro, lo hay, evitando esos halos que suelen rodear a esas zonas oscuras que vemos en TV LED full-array local dimming.

La LG C8 monta un procesador de imagen Alpha 9 y funciona muy bien, en esta ocasión se nota un mejor procesado del ruido que en anteriores OLED. Si eres de los que ve la TV en una habitación oscura o con poca iluminación este LG C8 es una TV perfecta debido a la nula contaminación lumínica en todo el panel.

Modos HDR compatibles con las LG OLED

Ahora bien, ¿cómo rinde en entornos con mucha luz? Es aquí donde modelos como los QLED de Samsung tienen ventaja en especificaciones y es que consiguen picos de luz de 2.000 nits lejos de los 800 nits de brillo máximo que ofrece el panel del LG C8. Una vez probada nos damos cuenta de que en formato HDR Dolby Vision (es compatible con todos los formatos HDR actuales) aunque no llega a ofrecer ese brillo en escenas muy luminosas sí que puede mostrar esas zonas con iluminación suficiente sin hacer que los colores sufran o pierdan su tono original.

En términos de nitidez solo tenemos buenas palabras para la LG C8 OLED. Estamos ante un panel 4K de 55 pulgadas con gran densidad de píxeles. Cuando vemos contenidos 4K la definición es óptima y vemos cómo ese efecto también se observa en contenidos FullHD que la TV y su Alpha 9 escala de manera destacable sin ruido ni artefactos apreciables.

Si entramos en contenidos SDR como puede ser la TDT la TV hace buen trabajo, el escalado es bueno, pero no hay tanto nivel de detalle dado que la fuente original no lo tenía. Sin embargo, sí que sorprende lo bien que funciona incluso en contenidos con muy baja calidad.

Los ángulos de visión del panel son sorprendentemente buenos, OLED tiene mucho que ofrecer en este punto frente a TVs con otras tecnologías. Con la LG C8 da igual donde estés sentado, si en frente, de ladeado o incluso en uno de los laterales de la tele, no notarás pérdida de brillo o contraste.

Otro de los puntos a tratar con esta LG C8 es el tratamiento y procesado de las imágenes en movimiento. Es curioso que uno de los mayores fabricantes de este tipo de paneles no sea el más destacado en este punto. A modo comparativo la Sony AF8 que probamos en ComputerHoy hacía un tratamiento más acertado de las escenas en movimiento. LG, por su parte, ha mejorado en el tratamiento del movimiento pero nos encontramos que en algunas ocasiones TruMotion y Motion Pro no es capaz de hacer correctamente esa interpolación de imagen y la creación de imágenes negras y se nota una bajada de brillo y parpadeos en la imagen. Es una pena, pero hay que ser sinceros y reconocer que en este punto LG aún tiene camino por recorrer.

En cuanto a modos de imagen la LG C8 viene cargada con los tradicionales modos Estándar, Vívido, Cine, Deportes, Juego y una serie de modos más configurables como son los ISF para habitación oscura o luminosa o Technicolor. Cabe destacar también un modo HDR que tiene tres grados de ajuste e intenta expandir el rango dinámico de las escenas en tiempo real. Recomendamos los modos ISF o technicolor que son los más fidedignos en cuanto a color.

Y por último y no por ello menos importante queremos comentar el input-lag de la TV a la hora de usar el modo juego. Si usas una consola en tu TV sabrás perfectamente de lo que hablamos. El tratamiento de imagen consume tiempo, hablamos de milisegundos. Y eso implica que hay un cierto retraso entre que tu realizas una acción y se muestra la consecuencia en pantalla. Con el modo juego de la LG C8 OLED nos encontramos con un input lag de alrededor de 21 ms, como vemos algo que afortunadamente no es palpable mientras jugamos.

Calidad de sonido sorprendente para un modelo tan delgado

LG ofrece soporte Dolby Atmos en su LG C8 OLED, evidentemente no es el mismo sistema que lo que se puede conseguir con un sistema Atmos con altavoces que reboten el sonido en el techo dando esa sensación de altura del sonido, pero sí que se consigue una buena sensación de espacio.

Tanto es así que habitualmente suelo utilizar un sistema 5.1 de sonido y no he notado diferencia palpable en el posicionamiento de sonidos en películas concretas. La única desventaja podría ser una pequeña pérdida en medios y la falta de las bajas frecuencias de un subowoofer. La TV LG monta un sistema de 2 altavoces downfiring y otros dos woofers en la parte trasera que se encargan de esas frecuencias más bajas. Tenemos por tanto una configuración 2.2 que tiene una potencia RMS total de 40W.

El efecto envolvente Dolby Atmos se puede percibir si estás sentado justo enfrente de la TV ya que algunos sonidos sí que parecen venir de encima de la TV aunque bien sabemos que los altavoces que monta son downfiring y el sonido viene desde la parte inferior. Además también tiene soporte para descodificar sonido Dolby y DTS.

En cuanto a potencia sonora nos ha parecido más que suficiente para un salón de unos 20 – 25 metros cuadrados aunque si quieres disfrutar de un sonido más completo LG ofrece unas barras de sonido en la misma línea de diseño de la TV que completan la experiencia con soporte completo Dolby Atmos o DTS Virtual X.

Software webOS y soporte de voz cada vez más presente

Otro año más LG sigue apostando por webOS, en su versión 4.0, y viene a ser muy parecido a la versión que integraba la generación anterior de TVs OLED. Es una plataforma que funciona con una barra de accesos directos que puedes colocar a tu gusto que puede ser controlada con teclas de desplazamiento o bien mediante gestos con su mando.

En este último caso solo queremos comentar que el mando no funciona apuntando a la TV, según detecta movimiento aparece el cursor en el centro de la pantalla y es en ese momento cuando los movimientos relativos del mando se trasladan al mismo. No es tan intuitivo como el uso del WiiMote, por ejemplo.

Desde esa barra principal puedes acceder a dispositivos conectados o servicios de streaming, tienda de contenidos y un navegador web. Además hay una opción muy interesante siempre accesible a la derecha de la pantalla: Recomendaciones.

El TV forma parte de los dispositivos ThinQ de LG y hace uso de esa inteligencia artificial para monitorizar tus hábitos de consumo de contenidos y te ofrecerá recomendaciones basadas en ello. Hay que hacer notar que tanto Netflix como Amazon Prime y YouTube son tres servicios de streaming disponibles con soporte 4K HDR Dolby Vision y Dolby Atmos.

Uno de los puntos donde LG ha hecho hincapié este año es en el control por voz (¿mejorado?) con ThinQ AI, en teoría no tienes que seguir un patrón concreto en plan comandos de voz, pero en el día a día te das cuenta de que si quieres acertar a la primera es mejor así. Pulsas el botón del micro del mando y hablas. ThinQ es un estándar abierto de interacción entre dispositivos IoT lo que permite a la TV comunicarse con otros dispositivos y tiene además soporte Google Home y Amazon Echo.

No es una funcionalidad muy pulida de momento ya que nos encontramos con que la TV no reconoce correctamente las peticiones o bien la interacción con la recién aterrizada generación de Google Home no funciona como debería. Digamos que está bien de cara al futuro, según nuestra experiencia, de momento está algo verde.

Conclusiones y consejos de configuración

La TV LG C8 OLED, en su modelo de 55 pulgadas que es el que hemos probado, nos ha parecido un modelo muy equilibrado, ofrece una gran calidad de imagen y si eres de los que ve películas y series en entornos con poca iluminación vas a disfrutar de la experiencia. De hecho tenemos varios modos de imagen entre los que destaco el modo Cine para habitaciones oscuras.

Si queremos que la TV haga un cierto procesado del movimiento, es recomendable ajustar TruMotion manualmente en el modo Usuario y ajustar de-judder y de-blur a una cifra no muy elevada, como por ejemplo a 3.

Si usas una fuente de vídeo HDR hay que activar el soporte desde Ajustes – > Pantalla -> Ajustes del panel OLED y ahí dentro activar la opción HDMI True Deep Colour.

En resumen, esta pantalla nos ha gustado mucho. Monta un panel OLED que hace las delicias de los amantes del negro en las imágenes. Podemos ver cualquier película en la que por la noche haya alguna explosión sin ningún halo de luz en una zona que sabemos que tiene que estar negra. No es la pantalla con más brillo del mercado, eso sí, si vas a disfrutar de la TV en un entorno con muchísima luz sería el único caso en el que podríamos valorar otras opciones.

No hay que engañar a nadie, estamos ante una TV de gama alta, con un diseño cuidado y una calidad de imagen soberbia. A un precio que ronda los 2.000 – 2.250 euros (según promociones) no vamos a encontrar una opción mejor equilibrada. Tanto el tratamiento de imagen como del sonido es perfecto (con la salvedad del tratamiento del movimiento) y si tenemos que poner alguna pega, solo echamos de menos el soporte de HDR10+ de cara al futuro.