2019 ya está aquí y, cuando comienza un nuevo año, vuelve la clásica pregunta de qué PC necesitaré para jugar al máximo. Es complicado responder a la pregunta de qué necesita un PC en 2019 para jugar, pero vamos a intentar, atendiendo a diferentes factores, dar una respuesta a dicha pregunta.

2019 promete ser el último, o penúltimo, año de las consolas actuales. Xbox One X y PS4 Pro parece que se despedirán este año, y eso significa que, con una generación a las puertas, habrá que plantearse el cambiar de PC. Sin embargo, si montáis un PC ahora mismo, podéis »tirar» con él durante varios años, aunque haya nuevas consolas en el horizonte.

Y es que, a excepción de las GPU, el resto de componentes se han quedado algo estancados. La RAM y CPU actuales valdrán sin problemas, pero… ¿qué pasará con la GPU? Todo depende de los desarrolladores y de si una técnica aparecida este año consigue calar.

2018, el año más continuísta, pero con raytracing

Como decimos, 2018, y 2017, han sido años continuístas en los que no hemos visto grandes avances en lo que al hardware necesario para jugar a videojuegos se refiere. Eso sí, hay un elemento que ha llegado este año, el raytracing, que puede marcar una diferencia a la hora de elegir hardware, ya que es imposible que las GPU »antiguas» ejecuten juegos con raytracing.

Por antiguas nos referimos a gráficas GTX Pascal, como la GTX 1080 o GTX 1080 Ti que, hasta hace nada, eran de lo mejorcito para jugar. El raytracing cambia las reglas del juego, ya que es una técnica que consume muchísimos recursos, pero que da grandes resultados visuales. Ahora bien, ¿lo implementarán de forma completa las consolas que están por venir? ¿Y todos los juegos de PC?

De momento, hay muy pocos exponentes de raytracing, y no funcionan del todo bien, pero parece que sí será necesario contar con una GPU capaz de ejecutar esta tecnología de cara a jugar de la mejor forma posible en 2019. Por eso, repetimos, vamos a aventurarnos a ver qué necesita un PC en 2019 para poder jugar tanto a juegos actuales como a títulos de »gama media» y los top a nivel gráfico.

¿Vamos a tener que cambiar cada componente?

Una pregunta típica cuando enfrentamos un nuevo año es si vamos a tener que tirar a la basura nuestro PC porque va a salir de manera inminente una nueva generación de hardware que va a sustituir a todo lo anterior.

Hacerse esta pregunta de cara a 2019 tiene todo el sentido del mundo, ya que estamos viendo procesadores de un montón de núcleos que el año que viene serán más baratos y potentes, la memoria RAM DDR5 está llamando a las puertas, la GDDR6 ya está aquí, llegan monitores HDR con altas resoluciones y, lo más importante, el estándar PCIe 4.0 parece que llegará, definitivamente, en 2019.

Bien, volviendo a la pregunta de si habrá que cambiar todos los componentes del PC para jugar de forma adecuada en 2019, la respuesta es que no. Y hay dos motivos. El primero es que el bitcoin lo ha retrasado absolutamente todo. Guste o no, esto es así. En 2017 vivimos una fiebre por las criptomonedas que animó a muchos usuarios y granjas de criptomonedas a comprar decenas de miles de tarjetas gráficas.

Las nuevas consolas darían un salto importante en potencia gracias a AMD Zen 2

Nvidia vio un filón aquí, y AMD, para qué engañarnos, y han »tirado» con la generación anterior más tiempo del que se esperaba. De hecho, la »nueva» generación de Nvidia llegó en agosto, y no solo no sustituye a las GTX 10, las Pascal, sino que no suponen un aumento de rendimiento generacional, ya que el software – los juegos – no están preparados.

Ahora entramos en lo del cambio generacional de los demás componentes. Aún no se sabe cuándo llegarán los componentes y placas PCIe 4.0, que mejorarán enormemente la transferencia de datos y, por tanto, la comunicación entre los componentes será mucho mejor, pero sí se sabe que las DDR5 empezarán a llegar en 2019 y serán más eficientes y el doble de rápidas, como mínimo, que las DDR4.

Si queréis montar un PC, os animamos a que no penséis ni en las DDR5 ni en el PCIe 4.0. Y es que, con un PC actual aún podréis tirar muchos años sin necesitar la nueva memoria o placas base. Eso pensando en el rendimiento, pero si pasamos al dinero, debéis tener en cuenta que la tecnología nueva no es barata, y el precio de las pastillas DDR5 y las placas PCIe 4.0 será muy superior al de los actuales componentes.

Así que, respondiendo a la pregunta: no, si empezáis a montar un PC por piezas ahora, no debéis temer, ni ahora ni hasta dentro de unos años, el relevo tecnológico.

Qué se espera para 2019

Ahora bien, visto esto, ¿qué esperamos para PC en 2019? Nos referimos a GPU y CPU, más que a RAM, que ya no es »tan necesaria» para jugar. Está claro que en 2019 veremos nuevas tarjetas gráficas y procesadores, pero… ¿debemos »temer» la potencia de estos componentes y que lo que compremos ahora quede desfasado?

Si atendemos a los rumores, filtraciones y datos lógicos, AMD mostrará sus Ryzen 3000, unos procesadores que se espera aumenten las frecuencias a la vez que son más eficientes, y con mejores turbos, que los actuales Ryzen 2000 (que por otra parte son geniales para jugar). Por su parte, Intel también lanzará nuevos procesadores de la novena generación.

Los procesadores han quedado aparcados estas últimas generaciones y, exceptuando algunos juegos, no son tan importantes para jugar de forma solvente. Sí, siguen teniendo su importancia, pero podemos seguir jugando con un Intel de hace unas generaciones en ultra y sin sufrir demasiado. El motivo es que los juegos se programan para consolas y, después, se escalan al PC (excepto títulos exclusivos para PC, claro está).

El procesador de las consolas no solo no es tan potente como el de un PC de hace varias generaciones, sino que se espera que los procesadores de las nuevas generaciones de PC estén basados en los Ryzen de primera o segunda generación, por lo que un i7 de séptima generación, un i5/i7 de octava generación o un Ryzen con 6/8 núcleos seguirá siendo muy válido para jugar a absolutamente todo sin problemas.

Análisis de la RTX 2080

Lo delicado está en el tejado de la GPU. Y es que, PS4 y Xbox One han demostrado que, sin una GPU de última generación, de gama media-baja en el año de lanzamiento, han »exigido» a los ordenadores tener un hardware más alto. Esto es así debido a la cantidad de memoria de las consolas, gran parte se dedica a la GPU, y a que la optimización era para ellas.

En 2019 y 2020, con consolas como Xbox One X y PS4 Pro y sus GPU más potentes, así como la nueva generación de sistemas que llama a las puertas, necesitaremos contar con una buena gráfica para mover con soltura los juegos. Aún no hablamos de una RTX 2080 Ti, algo que solo necesitamos si queremos jugar al máximo a 4K, con raytracing y con una tasa de fps elevada, pero sí vamos a tener que contar con una buena GPU de cara a 2019.

Dicho esto, y como resumen, el PC que necesitaremos para jugar en buenas condiciones a lo largo de 2019, y durante unos años más, no dista demasiado del que necesitaríamos actualmente, ya que aún nos queda un año de generación de consolas, como mínimo, y los juegos han evolucionado a los servicios, por lo que si solo queréis jugar a Fortnite u Overwatch, no tendréis que gastar mucho dinero. Eso sí, si queréis disfrutar de títulos como Anthem, la cosa va a cambiar.

A continuación, vamos a aventurarnos a ver qué necesita un PC de 2019 para jugar.

PC con lo justo para jugar en 2019

Empezamos con lo que necesitará un PC para jugar en 2019 de forma solvente con una recomendación que bien podría valernos hoy. Y es que, vamos a identificar tres perfiles de jugadores. Suponiendo que ya tenéis una consola y este es el primer PC que vais a comprar, o que tenéis un PC, pero es tan antiguo que no puede ni con Portal (por cierto, os recordamos los 10 mejores juegos para un PC viejo), vamos con los componentes base que necesitaréis para un PC en 2019.

Empecemos por lo fácil, la RAM. Con 4 GB, desgraciadamente, no vamos a ninguna parte, ni este año ni el que viene. Debemos empezar por 8 GB. Este debería ser el mínimo de memoria RAM de cualquier PC para jugar y, de hecho, incluso un gama alta con 8 GB de RAM no tendría problemas con los juegos más exigentes. Aunque ahora entraremos en ese tema.

Un PC básico en 2019 debería contar con 8 GB de RAM, pero… ¿qué pasa con el procesador? Sí, podríamos seguir recomendando un Core 2 Duo, que es lo que algunos juegos actuales piden de mínimo, pero si queremos jugar a 1.080p y con una buena tasa de frames y assets, necesitamos algo más. 

Hay ciertos modelos de i3 que han sido célebres en el pasado, así como algún Pentium G, por su buen desempeño en juegos, pero para asegurarnos un mínimo, de calidad y durabilidad, optaríamos por uno de los i3 de octava generación. El Intel Core i3-8350K es un procesador que engaña.

Tiene cuatro núcleos y opera a una frecuencia de 4 GHz, a lo que podemos arañar algún extra gracias a su capacidad de overclock. De los procesadores »básicos», es de lo mejor que podemos encontrar por debajo de los 200 euros, y no se quedará »pequeño» en bastante tiempo.

La GTX 1060 puede dar mucho juego en 2019

Ahora bien, llegamos al punto delicado. ¿Qué pasa con la GPU? Los jugones cambian más a menudo de GPU que de CPU debido a que es la pieza que antes se queda obsoleta. En 2019, sin embargo, un muy buen PC para correr cualquier tipo de juegos puede seguir llevando una gráfica como una GTX 1060 de 6 GB o una RX 580 de AMD. Son gráficas que para jugar a 1.080p y 1.440p van de maravilla, con una buena tasa de frames y buena calidad de parámetros gráficos.

Si tenéis pensado haceros con un PC básico, esas dos gráficas os permitirán, a las resoluciones comentadas, jugar a todos los juegos de años anteriores en las mejores condiciones, además de disfrutar de nuevos títulos, como Devil May Cry 5, Anthem o Resident Evil 2. Por otra parte, además de a los juegos que están por venir, si dais el salto al PC puede que os interese jugar a títulos que ya están disponibles.

Por ejemplo, la estrategia es un género que es propiedad del PC y hay enormes exponentes, como StarCraft II, que están hechos exclusivamente para estos sistemas. También hay juegos, como Overwatch o Fortnite, que aunque estén presentes en consolas se juegan de manera diferente en PC. Y eso por no hablar del vasto universo independiente o juegos como League of Legends. 

Con un equipo con 8 GB de RAM, un i3-8350K y una GTX 1060 o RX 580, tenéis de sobra para disfrutar durante mucho tiempo a 1.080p con buena calidad de imagen y frames por segundo. Hablamos no de un equipo para ir a lo mínimo, sino de uno que os dure unos cuantos años sin problemas.

¿Qué gama media es mejor para 2019?

Dejamos atrás un ordenador de algo menos de 1.000 euros para ponernos serios en el presupuesto y empezar a ver qué componentes necesitaremos si queremos jugar con todas las garantías, tanto en términos de resolución como de frames por segundo y detalle, en 2019.

Uno de los juegos que marcarán los primeros compases del año que viene será Devil May Cry 5, y debemos tomar como ejemplo los requisitos del juego de Capcom para ver qué podemos esperar del año que viene.

Y es que, no solo se trata de un juego espectacular, sino de uno que debe ir a 60 frames por segundo y que cuenta con una calidad de texturas y otros parámetros gráficos que quita el hipo.

Capcom nos dice que los recomendados con un Intel Core i7 de cuarta generación, 8 GB de memoria RAM y una GTX 960. Como sabemos que no debemos hacer demasiado caso a las compañías en este sentido, ya que luego los requisitos son algo mayores de lo esperado, debemos »inflar» algo el apartado de la GPU.

Y es que, una GTX 960 es una gran gráfica, pero si vais a empezar a meteros en el mundo del PC en 2019, no tiene ningún sentido que os hagáis con una GPU de esas características.

Con el PC que os recomendamos en las líneas anteriores (el i3 con la GTX 1060) iríais más que sobrados en títulos muy exigentes en 2019, pero si queréis pasar de los 1.080p con todo en alto/ultra, habría que mirar una GTX 1070.

Hace unos meses no habríamos apuntado tan alto, pero el precio de las GTX 1070 ha bajado drásticamente este último periodo, colocándose bastante por debajo de los 400 euros en muchos casos y, realmente, se trata de una gráfica que os va a dar muchas alegrías en resolución 2K y, además, con todos los parámetros en alto/ultra y una buena tasa de frames por segundo.

Una GPU como la GTX 1070, si no queréis jugar a ultra en 4K, aún es muy válida

Si jugáis con los diferentes parámetros gráficos, podéis conseguir jugar a 4K, algo que no está de más plantearse debido al precio de los monitores compatibles.

Ahora bien, si os vais a por una GTX 1070, no tiene demasiado sentido optar por un i3, y aquí lo suyo sería hacerse con un i5 de octava generación con seis núcleos. Por ejemplo, el Intel Core i5-8600K es un procesador de seis núcleos y una frecuencia de 3,6 GHz que puede aumentar hasta los 4,30 GHz con Turbo Boost.

Se trata de un procesador muy capaz para todo tipo de tareas, y uno de los mejores de cara a armar un PC gaming en 2019. Si no queréis iros en el presupuesto, claro.

El PC definitivo para 2019, una bestia de gama alta

Y, si nos ponemos a soñar qué necesita un PC en 2019, debemos irnos a los que serán los juegos más punteros del año, al menos de los conocidos. Ya hemos hablado del raytracing, y si queréis hacer un PC que pueda con todo de aquí a unas generaciones, tenéis que haceros una pregunta: ¿vais a necesitar el raytracing o no?

Esto es determinante, ya que una GTX 1080 Ti sigue siendo una magnífica tarjeta gráfica que os puede dar muchas alegrías durante los próximos años a resolución 4K. Sin embargo, si el raytracing os llama la atención, estáis obligados a ir a por una tarjeta de la nueva hornada de Nvidia.

Dos de los juegos más punteros del año que viene serán Anthem y Cyberpunk 2077, y aún no se sabe si estos dos títulos tendrán raytracing. De momento, lo que sabemos es que CD Projekt RED (creadores de Cyberpunk 2077) utilizaron un PC con un i7-8700K y una GTX 1080 Ti, así como 32 GB de memoria RAM, para mover la demo del juego.

Estos requisitos son extremadamente altos y, seguramente, cuando el juego salga a la venta no pida 32 GB de RAM para ir al máximo, ni una GTX 1080 Ti o un i7 de última generación, pero son un indicativo de lo que podemos esperar en la próxima generación para correr los juegos con un nivel de detalle decente.

Si vais a montar un PC gaming ahora mismo, esa combinación (aunque 16 GB de RAM mejor que 32 GB) os va a dar mucho juego durante unos cuantos años, pero si os sobra el dinero, podéis ir a por la RTX 2080 o 2080 Ti, si queréis tirar la casa por la ventana.

Con esto os aseguráis casi una generación de consolas sin necesidad de cambiar componentes, pero el desembolso inicial es tremendo, tanto por la GPU como por los más de 400 euros del procesador. Si queréis hacer ese desembolso ahora, no tendréis problema, pero a lo mejor vale la pena esperar a los Ryzen 3000 de AMD que se mostrarán en unos meses y que pueden ser procesadores que os acompañen durante años.

Si queréis lo mejor, la GTX 2080 debe ser la elección

Como veis, lo más complicado es ver qué necesita un PC en 2019 para jugar a los juegos más punteros con todo activado, incluso raytracing. Y es que, la tecnología no está pulida aún y falta que las desarrolladoras apliquen de forma masiva este renderizado. Por tanto, quizá lo más inteligente si queréis montar un PC hoy para jugar a todos los juegos que están por llegar, es optar por una GTX 1080.

¡Ah! Claro está, ni que decir tiene que un SSD es fundamental, y con el precio que tienen últimamente, no hay excusa para no hacer que vuestro PC en 2019 sea aún más rápido.