Xiaomi Mi A2, análisis y opinión

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El Xiaomi Mi A2 era uno de los teléfonos más esperados del año, y lo era por méritos propios. Concretamente, los de la primera generación de esta familia de Xiaomi que llegó a occidente para convertirse en el móvil referencia de la gama media.

Aunque el Xiaomi Mi A1 se lanzó a un precio de 229 euros de forma oficial, pronto bajó para convertirse en uno de los mejores móviles por menos de 200 euros, y se ganó ese título a pulso gracias a un hardware y diseño que no llamaban especialmente la atención, pero que formaban un equipo imbatible con Android One, la experiencia más pura del sistema operativo de Google.

El Xiaomi Mi A2 llega para convertirse en ese teléfono que amenaza a los grandes fabricantes que cuentan con dispositivos en la franja de precio de alrededor de 250 euros. Y es que, tanto por el software como por el rendimiento de las cámaras y del SoC Snapdragon 660, el Mi A2 es un móvil que no tiene nada que envidiar a algunos dispositivos de gamas superiores.

Tras probar a fondo el terminal durante unos días, os ofrecemos el análisis del Xiaomi Mi A2, un móvil que ha llegado para demostrar que Xiaomi se ha puesto las pilas con los lanzamientos en occidente, ya que presentó el móvil el pasado 24 de julio y, al momento, se podía comprar en algunos comercios, estando fijado el lanzamiento oficial para el próximo 10 de agosto a un precio que parte de los 249€.

Sin más, vamos con nuestro análisis del Xiaomi Mi A2, el terminal que quiere convertirse en el mejor móvil de 2018 en términos absolutos gracias a su relación calidad/precio, sin coletillas como ”mejor Android” o ”mejor gama media”.

Diseño tradicional y acabado premium en aluminio

Xiaomi no se ha dejado llevar por las tendencias con el Mi A2 (como sí ha hecho, curiosamente, con el Mi A2 Lite) y nos presenta un móvil con un diseño sobrio y elegante más propio de la era anterior al iPhone X. Es decir, nada de Notch, pantalla infinita y con unos marcos superiores e inferiores menores de lo que estamos acostumbrados.

Antes de entrar de lleno con el diseño del Mi A2, os dejamos la tabla con todas las características técnicas del terminal:

Xiaomi Mi A2 Características
Pantalla Panel IPS FullHD+ (2.160 x 1.080 con 403 ppp)
Tamaño de 5,99 pulgadas con formato 18:9
Protección Gorilla Glass 5
Procesador Qualcomm Snapdragon 660
GPU Adreno 512
Memoria RAM Configuración de 4 y 6 GB LPDDR4X
Almacenamiento Configuración de 32 GB y 64 GB con 4 GB de RAM
Configuración de 128 GB con la versión de 6 GB de RAM
Batería 3.010 mAh
Diseño Cuerpo unibody de aluminio con pantalla 2.5D
Tamaño 158,7 x 75,4 x 7,3 mm
Peso 168 gramos
Cámaras Principal: 12 MP + 20 MP con apertura f/1.75
Frontal: 20 MP con apertura f/2.2
Conexión Doble SIM 4G
Wi-Fi 802.11 a / b / g / n / ac
GPS, AGPS, GLONASS, Beidou
USB Tipo-C
Puerto de infrarrojos
Versión de Android Android One 8.1, Android One

Una vez vistos todos los detalles del Mi A2, vamos a fijarnos en el diseño. El frontal cuenta con un diseño muy limpio, nada de botones físicos ni de acciones de Android sobreimpresas en el chasis. Solo vemos el auricular de llamadas, un LED de notificaciones (de color blanco), el sensor de proximidad, un flash para la cámara de selfis y, claro, las cámaras principales.

En el lateral derecho tenemos los botones de subir y bajar volumen, además del botón de bloqueo. El lateral izquierdo está protagonizado por la pestaña que nos permite introducir dos tarjetas SIM y… nada más. No hay posibilidad de ampliar mediante tarjetas microSD.

La parte superior está gobernada por un puerto de infrarrojos, algo característico en móviles chinos y que, aunque en occidente no apreciamos, deberíamos empezar a hacerlo, ya que nos permite controlar elementos como aparatos de aire acondicionado, televisiones, cámaras, etc. También vemos un filtro para eliminar el ruido de fondo en las llamadas telefónicas.

En la parte inferior encontramos el conector USB Tipo-C y unas hendiduras simétricas que son el altavoz y el micrófono de las llamadas. No, no busquéis puerto jack de 3,5 milímetros porque no lo vais a encontrar.

En la parte trasera vemos una doble cámara con una posición vertical muy similares a las del iPhone X, además del botón de desbloqueo por huella y el logo de ”Mi” serigrafiado en la parte inferior.

Lo que sí podéis apreciar es que sí, cuenta con un grosor de 7,3 milímetros, pero la cámara sobresale otros dos milímetros, por lo que hay que tener cuidado a la hora de apoyar el móvil en una superficie (aunque en la caja se incluye una funda de silicona que protege este elemento), ya que se puede deteriorar el cristal que protege las lentes.

El cuerpo está construido en aluminio, un material que resulta tremendamente agradable al tacto y que, gracias a la curvatura tanto de las esquinas como de los propios laterales, hace que el móvil caiga de forma muy ergonómica en la mano. De hecho, es de los más cómodos que han pasado por mis manos tanto por el propio material como por lo que comentamos de los bordes redondeados.

Eso sí, es un teléfono bastante grande con sus casi 16 centímetros de altura debido a que cuenta con una pantalla de 5,99 pulgadas y, además, los marcos inferiores y superiores. En este sentido, entendemos el no introducir notch, pero montando una pantalla de 18:9 con las acciones de Android por software, podrían haber reducido el marco inferior para hacer un terminal algo más manejable.

Además de esto, que entendemos que es un compromiso teniendo en cuenta el precio, no tenemos certificación IP67, por lo que olvidad la protección contra el polvo y el agua. Lo que sí tenemos es una pantalla Gorilla Glass 5.

Pantalla IPS 18:9 que no ”brilla”

El nuevo terminal de la compañía china monta una pantalla de 5,99 pulgadas que cuenta con resolución FullHD+. Esto significa un recuento de píxeles de 2.160 en el plano vertical y 1.080 en el horizontal, lo que nos da una densidad de 403 píxeles por pulgada.

¿Qué tipo de pantalla para móvil es mejor?

En la época en la que ya estamos viendo móviles con pantallas QHD, podríamos pensar que necesitamos un panel 1.440p, pero nada más lejos, ya que con este tamaño de panel, la experiencia de uso es fantástica con la densidad de píxeles del Mi A2.

El panel es IPS, lo que nos da unos buenos ángulos de visión y presenta una calibración satisfactoria, sin sobresaturación y con unos ”negros” que sorprenden debido a la fidelidad de los mismos. No pueden compararse con los de un panel OLED, algo lógico teniendo en cuenta las características propias de cada panel, pero cumplen de forma más que satisfactoria.

Eso sí, aunque la calibración será del gusto de la gran mayoría de usuarios, Xiaomi no ha incluido ninguna opción de calibración en el Mi A2.

Si nos vamos a MIUI, vemos diferentes opciones para personalizar el tono del panel, pero en este sentido se ha respetado eso de ”Android puro hasta las últimas consecuencias”, y lo único que podemos regular es el modo noche (que elimina parte de la luz azul), que podemos programar para que se active y desactive de manera automática.

Por otro lado, la sensibilidad de la pantalla es fantástica. Responde a los gestos multitáctiles de Android sin problema, el tacto es agradable y resulta precisa, incluso con los dedos mojados. Es una prueba poco habitual, pero, como podéis ver en el videoanálisis del Xiaomi Mi A2 que encabeza este texto, responde sin problemas tanto a las pulsaciones con dedos mojados como al pinch-in en el dashboard de Android.

Si la representación de colores es acertara, no podemos decir lo mismo del brillo. Y es que, aquí entramos en el terreno de las sensaciones, pero lo cierto es que, según nuestras propias mediciones, la pantalla cuenta con un brillo bastante escaso. En la parte central del panel contamos con un brillo máximo de 413 lux, algo que se queda lejos de otros teléfonos de su propia gama.

Además, aunque no hay cambio de color evidente cuando observamos el móvil desde diferentes ángulos, sí que podemos apreciar una pérdida de brillo dependiendo del ángulo desde el que miremos. La teoría, y lo que hemos medido, nos dice que es un panel poco brillante, pero la práctica es otro cantar. 

A plena luz del día, y en pleno verano, cumple, ya que la pantalla se ve perfectamente con el brillo al máximo.

En esto puede tener algo que ver esa representación de los colores oscuros y el contraste del panel, aunque es cierto que, en algunas situaciones, hemos echado de menos algo más de brillo.

Por lo demás, tenemos una buena pantalla en términos generales que cumple con lo esperado en este terminal. Para terminar, tiene algo interesante, como una especie de modo ”siempre conectada” que nos permite ver notificaciones en la pantalla de bloqueo (en negro) con una fuente que nos recuerda a la que utilizan los móviles con paneles OLED para mostrar mensajes sin consumir demasiada batería. 

Es un detalle que se agradece y que, realmente, resulta útil, pero también echamos en falta otros detallitos que son muy útiles. Por ejemplo, el de despertar el móvil al levantarlo de una superficie para ver la pantalla de bloqueo (y las notificaciones) de manera instantánea, y también el doble toque para encender la pantalla. Como decimos, detalles para rizar el rizo y alcanzar la excelencia en este apartado.

Snapdragon 660, rozando la gama alta

El Xiaomi Mi A2 llega en varias configuraciones, pero solo varía el almacenamiento interno y la memoria RAM. Así, nos encontramos con el modelo de 4 GB con 32 o 64 GB de almacenamiento (sin posibilidad de aumentarlo mediante tarjetas microSD) y con el de 128 GB de almacenamiento que está reservado a la versión con 6 GB de memoria RAM.

El que hemos podido analizar es el Mi A2 con 4 GB de memoria y 64 GB de almacenamiento, que llega a un precio de 279€ y que supone la opción más equilibrada para todo tipo de usuarios, ya que la memoria RAM es más que suficiente y, además, los 64 GB se agradecen más que los 32 GB del modelo base.

A esos 4 GB de memoria (que es LPDDR4X, más veloz y con menor consumo que la memoria LPDDR3 del Xiaomi Mi A1) se le suma el SoC de Qualcomm Snapdragon 660. La historia de este SoC (System on Chip que integra CPU, GPU y otra serie de elementos) es curiosa, ya que iba a ser una versión del Snapdragon 8XX algo bajada de vueltas, pero por diversos motivos, se ”bajó” la categoría a la serie 6XX de gama media.

Eso sí, por rendimiento, ya os avisamos que se encuentra entre la gama media propiamente dicha y la gama alta con los Snapdragon 800, con un rendimiento superior en algunas tareas al Snapdragon 821, por ejemplo. Antes de hablar de la experiencia de uso del Xiaomi Mi A2, os dejamos una serie de test sintéticos para que comprobéis cómo rinde el terminal en diferentes benchmarks, además de una comparativa directa con móviles de rangos similares:

RENDIMIENTO Xiaomi Mi A2 bq Aquaris
x2 Pro
Moto Z3 Play Motorola
Moto G6 Plus
Xiaomi
Redmi 5
Note
Procesador Snapdragon 660 Snapdragon 660 Snapdragon 636 Snapdragon 630 Snapdragon 636
RAM 4 GB 4 GB 4 GB 4 GB 3 GB
Atutu 131.224 puntos 140.913 puntos 111.558 puntos 89.874 puntos 69.889 puntos
GeekBench Single: 1.648 puntos
Multi: 4.690 puntos
1.640 puntos
5.846 puntos
1.325 puntos
4.941 puntos
875 puntos
4.170 puntos
1.318 puntos
4.899 puntos
3DMark ES 3.1: 1.284 puntos
Vulkan: 1.046 puntos
ES 3.1: 1.353
Vulkan: 1.056
ES 3.1: 936 puntos
Vulkan: 755 puntos
ES 3.1: 832 puntos
Vulkan: 705 puntos
ES 3.1: 931 puntos
Vulkan: 760 puntos
AI Mark 848 puntos 860 puntos N.D. 200 puntos 201 puntos
PC Mark 2.0 5.938 puntos 6.064 puntos 5.762 puntos 4.889 puntos 5.704 puntos

Los resultados del benchmark del Xiaomi Mi A2 son muy interesantes, sobre todo cuando se contrastan con los de otros terminales. En este sentido, hemos comparado dos Snapdragon 660 contra otros tres Snapdragon de categorías inferiores y, aunque no hay una gran diferencia en términos de computación de la CPU, sí vemos diferencias cuando hablamos de la GPU (una Adreno 512 en el caso de los Snapdragon 660) y, sobre todo, el rendimiento en inteligencia artificial.

La GPU Adreno 512 rinde de maravilla en cualquier situación. Hemos probado el Xiaomi Mi A2 con juegos exigentes como Modern Combat 5, PUBG Mobile, N.O.V.A. o Asphalt 8 y el resultado ha sido muy bueno. Hay ciertos momentos en los que notamos una ralentización (una bajada de rendimiento), pero nada que afecte al transcurso de la partida o a la experiencia de usuario.

Los mejores móviles por 200 euros

El uso en el día a día no ha sido sorprendente, y eso es lo mejor que se puede decir de este teléfono. El Snapdragon 660 ofrece un rendimiento bestial en aplicaciones cotidianas y los 4 GB de RAM son más que suficientes como para no tener que cerrar tareas en ningún momento (Android ha mejorado mucho en esto, claro) y poder pasar el día con aplicaciones como Chrome, Twitter, WhatsApp o Slack funcionando de forma constante, pasando de una a ellas sin ningún tipo de ralentización.

Algo importante, también, es la temperatura. Con juegos exigentes, el Mi A2 se calienta, pero no de forma alarmante. El cuerpo de aluminio ayuda a disipar de forma bastante efectiva el calor, que se concentra en la parte superior del dispositivo (en la parque izquierda, si lo sujetamos mientras jugamos) y enseguida vuelve a una temperatura ”normal”. De hecho, los mayores ”calentones” han sido con PUBG, ya que el Wi-Fi, la CPU y la GPU están tirando con todo lo que tienen. Es algo normal y que ni molesta en la mano, ni afecta al rendimiento.

Tema aparte es el test AIMark. Se trata de un benchmark que hay que empezar a pasar a todos los dispositivos, ya que es el que mide el rendimiento del motor de inteligencia artificial del SoC. En el caso del Snapdragon 660, Qualcomm dotó al chip con su Qualcomm AI Engine, el motor de inteligencia artificial que se puede usar en diferentes tareas, como en fotografía. Y, como podéis ver en la prueba de rendimiento, la puntuación del Snapdragon 660 en este sentido deja en ridículo al resto de Snapdragon de la serie 600

Cámara del Mi A2: doble lente con IA

Es el momento de pasar al análisis de las cámaras del Xiaomi Mi A2. Nos encontramos con una configuración de doble cámara, algo que no podía faltar en pleno 2018, que cuenta con un sensor principal de 12 megapíxeles con fotodiodos de 1,25 μm y una apertura f/1.75. Este sensor es el Sony IMX486 que han montado prácticamente todos los móviles Xiaomi que han llegado recientemente al mercado.

El sensor de apoyo es un Sony IMX376 de 20 megapíxeles con apertura, también, f/1.75 y con fotodiodos de 2 μm aunque, eso sí, hay truco. Un sensor con ese tamaño de fotodiodos garantiza que la luz que entra es muy superior a otros sensores, y verlo en el Mi A2 era una alegría, pero también algo extraño.

La explicación es que se trata de una combinación de píxeles (4 de 1 μm) para crear un ”súper-píxel” de 2 μm mediante la técnica del pixel binning. Entre ambas lentes, hay un doble flash que no es de doble tono.

Es una buena noticia que la lente tenga una apertura focal f/1.75, ya que cuanto más pequeña la cifra, más luz dejan pasar y mejor tanto para captar detalles en imágenes en movimiento a plena luz del día como para generar imágenes nocturnas con un nivel de ruido menor. Ahora bien, fuera de los ”números”, ¿qué tal se portan las cámaras del Xiaomi Mi A2?

La respuesta fácil es que son versátiles y consiguen un gran resultado casi en cualquier situación. Las fotografías en modo automático, tanto en escenas nocturnas como a plena luz del día (sobre todo en esta situación), cumplen con creces, con un buen balance de blancos y un tratamiento del color más que aceptable. 

Como no podía ser de otra forma, las cámaras principales cuentan con modo bokeh para conseguir ese popular modo retrato que cada vez se va afinando más y más. Y, ciertamente, funciona bastante bien el desenfoque y recorte. Sí, no todo es hardware, también hay trabajo del software en este apartado, pero cumple con lo que promete, incluso en condiciones lumínicas complicadas.

Por otro lado, debemos hablar de las herramientas que tiene este Mi A2 para ayudarnos a sacar mejores fotografías. El HDR se puede activar y desactivar a placer, pero la verdad es que el HDR automático tiene un tratamiento de color acertado, sin esos característicos bordes (cuando el cielo se encuentra con la silueta de un edificio, por ejemplo) que pueden arruinar una fotografía.

No tenemos teleobjetivo, por lo que no podemos hacer ese zoom x2 por hardware que sí logramos con otros terminales (el Mi A1, sin ir más lejos), ya que la decisión de introducir un segundo sensor para mejorar las tomas nocturnas deja fuera ese teleobjetivo. Por último, debemos hablar de la cacareada inteligencia artificial de las cámaras del Xiaomi Mi A2.

Sí, hay inteligencia artificial en el teléfono (ya hemos visto lo bien que rinde en el test sintético en este apartado) y en el caso del Mi A2 se utiliza en la cámara, pero es un caso muy distinto al del Huawei P20 Pro. Mientras que en el terminal de Huawei, la IA se encargaba de conseguir mejores fotos nocturnas o resaltar detalles en las fotografías, aquí la experiencia es invisible para el usuario.

Si no te lo dicen, no sabes que tiene IA para las cámaras, y realmente la función es muy sencilla. No mejoran las fotos nocturnas y no resaltan los colores, lo que hace la IA del Xiaomi Mi A2, según nuestras pruebas, es ayudar a escoger la mejor combinación de lentes en el modo bokeh para conseguir un mejor efecto de recorte.

En el modo automático, la IA no hace acto de presencia, disparando siempre con el sensor de 12 megapíxeles. Esto se nota cuando tomamos una foto nocturna con el modo automático y comparamos los resultados con la que podemos tomar escogiendo la lente de 20 megapíxeles con fotodiodos más grandes en el modo manual.

La interfaz de la cámara del Mi A2 es sencilla y la ”miga” está en un modo manual que nos permite variar el balance de color, el ISO, la distancia focal (de forma muy efectiva, la verdad) y la lente que queremos utilizar. Esto, claramente, indica que ambas no trabajan juntas en el modo automático, pero es algo que puede llegar a pulirse por software.

En el frontal nos encontramos con una cámara de 20 megapíxeles que es, exactamente, el mismo sensor que el de 20 megapíxeles trasero, pero con apertura f/2.2. Además de para desbloquear el terminal con nuestro rostro, sirve para las demandadas autofotos o selfies, y supone un gran avance respecto a la generación anterior.

El rendimiento es muy bueno en condiciones lumínicas propicias, con un angular aceptable y con dos peculiaridades. La primera es que se nota que Xiaomi quiere que este móvil cale entre el usuario más joven, quieren que nos hagamos fotos y, por eso, ha incluido un flash mono que es una ayuda a la hora de tomar fotografías en condiciones de poca luz.

La segunda es el modo retrato. Evidentemente, se trata de un modo retrato por software que, según Xiaomi, está apoyado en la inteligencia artificial para hacer el recorte. Aquí, sin embargo, depende mucho del fondo, de las condiciones de luz y de la distancia entre el sujeto y el propio fondo. Con unas condiciones óptimas, el recorte es muy curioso y, aunque se nota que se difuminan los bordes más de la cuenta, nos da lo que buscamos.

Sin embargo, cuando las condiciones de luz son algo más complicadas y, sobre todo, cuando ponemos trabas, como un fondo más cercano, de un color más oscuro y con cabello más revuelto, el sistema no sabe ”leer” bien la imagen y se produce una especie de aura alrededor del rostro y el cabello.

En términos generales, es una buena cámara para hacerse selfies, con un modo retrato que cumple con las condiciones óptimas y que nos deja elegir varios modos de belleza, algo muy del gusto del público asiático que nos deja el rostro como si fuera porcelana, y que, dentro de la gama en la que está encuadrada, se comporta bastante bien.

En el segmento del vídeo, podemos grabar a 1.080p o 4K, ambos formatos con una tasa de 30 frames por segundo, pero también a 720p con una tasa de 120 frames por segundo. La estabilización del vídeo es buena (a 1080p, a 4K tiembla bastante), incluso andando, como podéis ver en el vídeo que os dejamos debajo, y cambio de enfoque también se realiza a una velocidad aceptable. Eso sí, en fotografía se comporta mejor que en vídeo.

Android One, el arma secreta de Xiaomi

Si del Snapdragon 660 solo podemos tener palabras buenas, lo mismo pasa con Android. Vale, cada usuario es un mundo y la personalización que los fabricantes añaden a su capa de software sobre Android puede gustar más o menos, pero la experiencia que da un Android ”puro” no la da ninguna capa de Software. Si nos ceñimos a Xiaomi, el fabricante chino tiene su MIUI, una capa de personalización que corre sobre Android y que hace que el dashboard se asemeje al de iOS.

En este caso, con la familia Mi A, Xiaomi optó por Android stock en el Mi A1, y así seguimos en la segunda generación. Nos encontramos con un terminal que ofrece la experiencia más cercana a los Pixel de Google gracias a Android One, un sistema operativo muy pulido que funciona de maravilla con esos 4 GB de RAM y que no hace sufrir en ningún momento al Snapdragon 660. Es un sistema operativo que se mueve de forma fluida y que, como en el Aquaris X2 Pro, nos trae Android 8.1 de forma limpia.

No hay bloatware (todas las aplicaciones instaladas que molestan y agobian al usuario) a excepción de algunas apps de Xiaomi que se pueden eliminar, el sistema es muy limpio y, como decimos, tremendamente fluido, algo que se nota en las abundantes animaciones y transiciones que tiene Android 8.1 y que, en este caso, se mueven como la seda. Además, Android One no solo nos garantiza una experiencia de Android puro, sino dos años de actualización del sistema operativo y un año adicional de parches de seguridad, que no está nada mal.

No hay recarga de aplicaciones, estas se abren al instante, el scroll en redes como Twitter es muy fluido y la sensibilidad de la pantalla es excepcional. Por otro lado, aunque no es exclusivo de Xiaomi, hay que mencionar que Google Assistant se mueve de forma correcta, obedece bien nuestras órdenes y que el lector de huellas trasero responde a la perfección. Eso sí, quizá es demasiado sensible y si lo tocamos de forma no correcta vibra, pero no es un punto negativo, ni mucho menos.

Sobre otras formas de desbloquear el terminal, tenemos las nativas de Google, como fijar nuestro hogar para que no nos pida la clave o la yema del dedo estando en casa, y el desbloqueo facial de Android, que consiste en una fotografía de la cara (podemos hacerla desde varios ángulos) que no funciona mal, pero que no puede compararse a otras soluciones, como el desbloqueo por infrarrojos del iPhone X o del Xiaomi Mi8.

Y, y esto es importante, hay una gran diferencia entre el modo que este Mi A2 llega a España… y cómo lo hizo la primera generación. Ahora no nos encontramos bugs en Android, ni fallos en el idioma ni la necesidad de cerrar de forma súbita aplicaciones. Todo funciona como esperamos y, tras sacarlo de la caja y configurarlo, funciona como debería. Xiaomi no solo ha aprendido a pulir Android One, sino que también se nota que ha cuidado a un mercado tan importante como el español.

Sonido a la altura

El sonido es algo cada vez más importante en los teléfonos móviles. Es un apartado que, antaño, se había pasado por alto, pero que cada vez sobresale más debido a los avances en cuanto a miniaturización de altavoces se refiere. el iPhone X es un ejemplo de cómo hacer unos altavoces para móviles potentes y que no produzcan sonidos estridentes, y otros como el Mate RS nos han mostrado que se le puede dar un uso de segundo altavoz al auricular de llamadas.

En este caso, no vamos tan lejos, ya que estamos ante un móvil que no llega a los 250€. Tenemos un altavoz en la parte inferior, al estilo de los iPhone y tantos y tantos móviles, que funciona de manera más que decente. No es estridente cuando reproducimos algo con el sonido al máximo, el balance es bueno y el nivel de graves y agudos está a la altura.

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Sin embargo, y esto empieza a ser una mala costumbre, no tenemos jack de 3,5 milímetros. Sí, exigencias del diseño para mantener la línea de los 7,3 milímetros, pero el iPhone 6S, por ejemplo tiene un grosor muy similar (incluso menor, de 7,1 mm) y sí cuenta con ese puerto para auriculares. 

Es decir, olvidad la radio FM. Para paliar esto, Xiaomi ha introducido un adaptador de USB Tipo-C a jack 3,5 mm en la caja, lo cual no está mal, pero ya nos obliga a tirar de auriculares con puerto USB Tipo-C, Bluetooth o, directamente, llevar siempre el adaptador en el bolsillo. Por otra parte, el sonido que produce el auricular de llamadas es correcto, nada destacable y con un buen nivel de volumen.

Batería correcta con carga rápida

Quizá, estamos ante el punto más ”flojo” del Xiaomi Mi A2 en cuestiones absolutas, pasando por encima de la ausencia de NFC (normal en su gama) o del conector jack de 3,5 milímetros (algo que se está imponiendo. La batería del Xiaomi Mi A2 no es escasa si nos fijamos en las horas que nos da en el día a día, pero, definitivamente, la compañía china podría haber hecho un mejor trabajo aquí.

Nos encontramos con una batería que cuenta con 3.010 mAh de capacidad, una capacidad prácticamente estandarizada en los móviles de gama media del año pasado, pero que, ahora, se nos antoja algo escasa. El propio Mi A1 tenía una batería de 3.080 mAh y el MI A2 Lite, más grueso, de 4.000 mAh. Está claro que hay muchos elementos que interactúan con el teléfono cuando hablamos de autonomía, como la optimización del sistema operativo o los componentes utilizados, pero Xiaomi podría haber dotado a su ”flagship de gama media” de una batería mayor.

El Snapdragon 660 sigue estando construido en 14 nanómetros, como el 625, y en términos de autonomía, no es el elemento que más cuide la batería. La memoria LPDDR4X sí cuenta con un consumo energético menor que la memoria RAM LPDDR3 de la mayoría de terminales de gama media (concretamente, según los fabricantes, consume un 17% menos que los módulos LPDDR4).

En términos de uso, si sacamos el móvil del bolsillo para ver una serie de camino al trabajo y para utilizar Twitter y WhatsApp durante todo el día, el rendimiento es aceptable, pudiendo llegar a la noche sin problemas. Sin embargo, si tenemos la cuenta de correo del trabajo asociada con las notificaciones activadas y nos gusta jugar a algo, hacia las 20:00 tendremos que ir pensando en pasar por el enchufe.

Sí, hay modo de ahorro de batería, el convencional de Android, pero el rendimiento general cae y, además, tenemos ese horrendo modo ”rojo” que rompe la estética de la interfaz. Sobre la carga, con el cargador incluido en la caja, de 5V y 2A, el Xiaomi Mi A2 se carga de 0% a 100% en 1:40. La evolución de la carga es la que os mostramos en la gráfica que tenéis al lado de estas líneas.

Gráfica de carga de Xiaomi Mi A2
La carga es lineal, sin ningún ”boost” de carga rápida del 0% al 50%.

Para Xiaomi, esta es carga rápida. De hecho, cuando conectamos el cargador, nos dice que se está cargando de forma rápida. Sin embargo, también es compatible con el sistema QuickCharge 3.0 (cargador no incluido).

El cargador estándar, nos vale de sobra para conectarlo en casa, pero es cierto que se agradecería que Xiaomi introdujera este cargador QuickCharge 3.0 en la caja al dotar al Mi A2 de una autonomía que, si bien es aceptable para un uso moderado, se queda lejos de otros móviles que están empezando a aparecer con mayor autonomía. Sin ir más lejos, el Aquaris X2 Pro, el Galaxy A6+ o el Moto G6 Plus (también más caros, claro).

Xiaomi Mi A2, el Google Pixel de la gama media

Xiaomi lo ha vuelto a hacer. El Xiaomi Mi A2 es el móvil casi perfecto para cualquier usuario gracias a una combinación de software y hardware que ofrece un rendimiento fluido en cualquier situación, incluso con aplicaciones exigentes, como juegos en 3D que consumen muchos recursos. 

Los 249€ de precio suponen un aumento de 20€ respecto al modelo base del Mi A1, pero está justificado gracias a un acabado aún más premium, una doble cámara más versátil en cualquier situación y un rendimiento excepcional.

La compañía china podría haber optado por incluir en esta gama de precio un Snapdragon 636, como han hecho algunos competidores, pero han introducido el SoC de Qualcomm más avanzado, hasta ahora, para la gama media, capaz de rivalizar en algunos aspectos con procesadores como el Snapdragon 821 (más antiguo, pero peor desempeño en tareas gráficas, por ejemplo.

Hay carga rápida, la cámara frontal también mejora, no hemos sufrido ningún bug en Android One y la experiencia de uso durante los días que hemos tenido el Xiaomi Mi A2 para su análisis ha sido excepcional. Hay ausencias, como el conector jack de 3,5 milímetros o el NFC, pero si sois usuarios que buscáis un móvil económico con un gran rendimiento y una cámara más que decente, además de un diseño premium, el Xiaomi Mi A2 es para vosotros.